La industria farmacológica sigue interesada en encontrar el medicamento “mágico” que cure o sea capaz de revertir la degeneración que se produce en la células del cerebro en personas afectadas por el alzheimer, y es que a pesar del deseo, la realidad es que resulta difícil dar con el fármaco adecuado para tratar este tipo de enfermedad neurológica que dentro de unos años afectará a una de cada tres personas.

Hoy se ha clausurado en Madrid el 62º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), que bajo el lema “Retos. Redes. Resultados” ha reunido a farmacéuticos de hospital y personal sanitario interesados en conocer nuevas terapias y fármacos innovadores que mejoren la vida de los pacientes y de su entorno, así como los nuevos retos a los que se enfrenta la farmacoterapia.

De forma escueta pero interesante se abordó la inmunoterapia en enfermedades neurológicas, como la esclerosis múltiple y la enfermedad de Alzheimer; tratamientos, para esta última, que de momento no han dado los resultados esperados según ha explicado la farmacéutica y colaboradora de AFAL Cristina Muñoz, que acudió al congreso interesada en conocer las ultimas innovaciones terapéuticas que sobre este campo se está investigando.

Muñoz ha indicado que los últimos avances se centran en la inmunofarmacoterapia, en desarrollar fármacos que actúen sobre el sistema inmune con el objetivo de reducir los procesos inflamatorios implicados en este tipo de enfermedades neurodegenerativas. También se investiga a través de punciones lumbares que permitan obtener marcadores que ayuden a diagnosticar la enfermedad antes de que se produzca.

Se abre un campo infinito para la investigación de las enfermedades neurodegenerativas “los retos para las farmacéuticas son grandes y las investigaciones para este tipo de enfermedades no son fáciles” ha apuntado Muñoz, que espera se invierta mucho más en ellas y deje de ser una enfermedad “tabú” en pleno siglo XXI.

Geli Yedra Díaz